El gracioso de turno

Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros.
Pío Cabanillas


Me tocan las narices los tontolabas (¿será esa la causa del pobre concepto que tengo de mí mismo?). Sí, la paciencia no es una de mis mayores virtudes (si es que tengo alguna, lo que dudo). Me revientan los listillos que creyéndose graciosos sueltan barbaridades que sonrojan al más pintado. Me sorprende que todavía existan zoquetes que, amparados en una interpretación errónea de la libertad de expresión, crean que el mal gusto, la falta de respeto y la descalificación son las formas normales de comportamiento. ¿Soy un intolerante? A lo mejor, sobre todo con los gilip...

Todo este desahogo viene a cuenta de un post de Juanma en el que desvelaba la intolerancia a la lactosa que tiene Cristina, su pareja. Al poco, el gracioso de turno de rigor le envió un e-mail un pelín desafortunado (dejémoslo ahí) pretendiendo hacer una gracieta a cuenta de la enfermedad crónica. ¿Qué nos pasa en este país? Pues lo de siempre. La envidia es mu mala. Los descerebrados son legión. Los falsos amigos, una plaga. La solidaridad una palabra muy bonita para las encuestas, pero una mera fachada para la mayoría. La mala educación, la triste norma.

Ese e-mail tontorrón me ha recordado un breve reportaje que vi, creo, hace poco en La Sexta. Nadie respeta las plazas de aparcamiento para minusválidos. No hace falta explicar porqué son necesarias dichas plazas, ¿verdad? Salía un hombre en silla de ruedas recriminando a todos los infractores que aparcaban en zona prohibida. ¿Se avergonzaban? ¡Qué va! Lo miraban brevemente desde arriba, murmuraban una excusa (o ni eso) y le dejaban con la palabra en la boca, obviamente sin mover el coche de sitio. Ni que decir que cuando iba con el cochecito doble de los críos (todo un mamotetro), tampoco encontrábamos sitio para aparcar en esas plazas (y no son pocas en los centros comerciales). ¿Solidaridad, respeto por las normas, urbanidad? ¿Lo cualo? Pero, eso sí, siempre se nos llena la boca con grandes intenciones... cara a la galería, por supuesto.

Admito que se me critique por mi forma de vestir, mi manera de hablar (si no es natural), mi peinado, mis gustos, mis manías, mi forma de pensar, ser algo borde, incluso por las amistades que frecuento. Todo lo anterior lo he elegido yo. Yo soy el responsable y lo asumo. Tengo las espaldas anchas para aguantar lo que me caiga. Punto. No paso por admitir la critica por ser alto o bajo, guapo o feo, blanco o negro, padecer alguna enfermedad o discapacidad. Yo no tengo la culpa de la genética, no lo he elegido. Es más, lo anterior no me convierte ni en mejor ni en peor persona, mientras que por lo que admito la crítica, tal vez sí. Aunque ya sabemos que los tontolabas siempre se ceban en los blancos más fáciles. Los pobres de espíritu carecen de imaginación para otra cosa. ¿Tanto cuesta aceptar la diferencia, a los demás tal como son, incluidos sus defectos, impuestos o elegidos, sin más?

Pena de país. Nunca llegaremos a nada. Envidiosos a tutiplén. Pandilla de amargados. En vez de ayudar al que lo necesita, le zancadilleamos, esperamos su resbalón para abalanzarnos sobre él y pisotearle el cuello. Puñaladas traperas para conseguir triunfos pírricos, o solo por el placer de hacer daño al otro. En vez de intentar ser felices nos alegramos con la desgracia del prójimo. Así nos luce el pelo. Dios, protéjeme de mis amigos, que de mis enemigos ya me encargo yo.

Como cantaba El Último de la Fila: "Al final, solo envidia y ambición". Y digo yo, ¿para qué?

(Banda sonora: Stress - Justice) - Aviso: este videoclip puede herir tu sensibilidad

8 opinantes:

Té la mà Maria - Reus dijo...

podrias tratar el tema de la intoleraqncia de la lactosa en un post, para que se enteren los demas

saludos

Té la mà Maria - Reus dijo...

ostres el video impresiona !!!

Té la mà Maria - Reus dijo...

permis per posar-lo al meu blog

manu dijo...

Home, això ni es demana. El video és teu!

Cristina dijo...

En vez de intentar ser felices nos alegramos con la desgracia del prójimo.

Ahí le has dao...para mí fue muy doloroso que una persona supuestamente amiga hiciera eso, y qu encima no sólo no se disculpara sino que montara el pollo por recriminárselo. Pero bueno, todo pasa y allá uno mismo con su mecanismo...

Uff, ya era hora que pudiera entrar en tu blog. Llevo días que me daba error...

Replicant dijo...

Akest és un país de maleducats, bàsicament (i en el concepte País incloc tant catalònia com les espanyes). No només estem pendents de la palla en l'ull del veí enlloc de la biga del nostre sinò que l'única manera que et lloïn és que et moris...

arturo dijo...

Aqui las reglas son para que los otros no molesten...

manu dijo...

Puedo tolerar la molestia, no el dar por c...